Uvas en el viento

Romper las ligaduras de las venas, la sangre que golpea
los lazos de este amor y las cadenas. Uvas en el viento

de mi tristeza invadida de horizontes
flores amarradas al cielo uniforme entre surcos gigantes.

El alma llena de saliva derramada por un recuerdo
y esa estrella tallada en el extremo del cielo

La noche es un montón de botellas muertas
que en la memoria del marino sueña.

Cielo es esa larga hilera de lunares desde tu frente
que desembocan en mis manos de aeronauta.

El avión trae un lenguaje diferente, un luto ensimismado
para la boca de un párrafo poco escrito.

Vuela mi memoria a poblar mi verano de vidrio.
El espacio se quiebra con solo pensar en la herida.

Corta todas las armas de río o de montaña
que el mundo gira y gira y se torna en el sueño enfermo.
La flor se comerá a la abeja y se retorcerá
porque el rumor de días se hará colmena.

GANADOR – PUBLICACIÓN

Hola amigos pasaba por acá para contarles que mi poema «VOCALES PARA A» fue ganadora y va a publicación en la séptima edición aniversaria de la revista literaria «Alborismos» Venezuela 2021 de entre más de 520 obras de todo el mundo.

Realmente me agrada esta publicación porqué ya había enviado uno de mis poemas y no llegó a instancias finales pero me mantuve en la idea de seguir hasta lograrlo (como todo en la vida) y se dio en esta vez ese premio tan aclamado.

Este poema «VOCALES PARA A» es realmente un grito desesperado de una ausencia tremenda que me toco vivir a mi en ese momento, es un llanto de agonía hacía esa persona (mi persona favorita) por su perdida y su repentino irse; entonces ansiaba que vea la luz porque si tu ya no estás conmigo, al menos tus sílabas siguen rodeando mi cuello y mi cabeza y mis manos, y así de mis manos, el mundo entero que aún falta por conquistar.

Al final la agradezco el tiempo vivido y compartido porque me ha enseñado sobre las peores cosas del mundo y sobre las mejores. Al final la presencia o ausencia de una persona te lleva a lugares inexplorados de tu ser y tu mente y de alguna manera te conviertes en una mejor versión para ti mismo.

Siempre te seguiré escribiendo (mi persona favorita) para que sepas que tu nombre irá junto a mí a poblar los lugares que dijimos nosotros inventaríamos. Agradezco infinitamente a mis amigos que siempre están conmigo y van de mi mano.

Agradezco a mi circulo de amistad y fuego por su constante presencia en mis delirios y en mis vanidades. Gracias a la vida y a su maravillosa forma de hacer las cosas.

ESTOY SUMAMENTE VIVO GRACIAS a mi poema «VOCALES PARA A»

Pronto más información por si deseas adquirir la revista que ya está en internet.

les dejo acá el link:

Y entonces desde el sur

Reír reír en la noche

para tratar de detener su avance.

Tratar de parar mi opacidad
aquellos deseos ocultos en el rocío
referir a lo mío, siendo mío

y entonces, desde el sur
vendrán doce estrellas fugaces
y moverán las noche anclada

su brillo espesará la noche
y de ahí, repeliendo a tu cuerpo
en instantes cortos de agonía,

un cúmulo de flores se alzarán en partida
resumiendo el llanto del día 
en las bellas formas que toma mi muerte;

las miles de veces que no llegas
las miles de veces que no llamas
las miles de veces que no vengo

emprendes camino a un paso constante
en la lucha de un dios vencido
muerto en el vientre de las viejas guitarras

repeliendo aun los ataques
de algunas cosas que se asemejan al fracaso.
¿Acaso es mi inutilidad que sirve?

Ciudad alarma

¿Imaginas la ciudad sin los vientos?

Rogaría por tener la potestad de matar o de vivir, de entregarme sin un corazón pero con todos los sentimientos, imagino mi dolor y mi rogaría por tener la potestad de matar o de vivir,
de entregarme sin un corazón pero con todos los
sentimientos, imagino mi dolor y mi crueldad de matar.
Imagino al millón de las flores bruscas y extensas,
imagino su dolor, su dolor anclado a las piedras.

¡qué suave caricia de sangre y miseria!

Hoy tu cuerpo me pide silencio y le doy la vida.

Yo soy un hombre, un hombre que no sabe de sus muertos,
soy pura pupila, amplia y deshecha en licor, soy
el martillo y el golpe, soy el sonido antes del acto,
soy la razón y la pezuña de la lluvia.
Me entrego así, sin razón a la desidia de las frutas, 
a los niños y niñas de agua y veo en la plaza mi cara fea.
Hoy un pensamiento me cruza el ala y me agita,
hay doce ladridos de un perro o perra hambrienta,
hay alguien que ríe y llora,
hay un señor tejiendo con esperma una cortina y del cielo
un trozo de pájaro se apresta a cantarme,
se apresta a hacerme suyo, al alba,
hoy ese densa bruma que pesa sobre mi espalda se hace agua,
cascada,


piel y viento.

Savia y silencio

Se va mi gemido en las cosas
en las paredes blancas, como enredadera de sol,
se va mi gemido
por las calles envenenadas de tu presencia.
Ayer conté mi soledad austera,
conté todos los días en tus días y mi noche
en todas tus noches.

Mis huesos no van al desierto del mundo.
Mis vértebras ya no te han llamado
mis pasos ya no han seguido tu inofensiva huella.

La poesía de nieve está en reposo
el agua no apaga la luz de la vela;
veo mi gemido roer todas las cosas, y, todos los sitios
son asuntos de mi inocencia.

Paz, paz
ruego palabras, ruego días.

Se va mi gemido
como enredadera de sol, a poblar el ser
que dicen que soy.
El ruego alcanza la ventana del sur
todo da cabida a mis palabras, carne sanada
	tiempo de estrella muerta
ya hay una luz en mis manos
ya está de pasos cubierta la noche.

Incendio floral

Hasta tu pecho, mi patria
asciende el deseo entre manantiales de ceniza e incienso,
estatua florida, ahí en las cobijas
rompiendo cosas abandonadas,
empapando lo oscuro…

¡Alto es tu sexo¡

asciende a mi garganta desde tu vientre
y se planta en mi costado.

Un soplo y cae el agua
espesándose y moviendo la finura de mi boca,
tus manos que circundan mi cuello,
tienes lo ojos húmedos entre manzanas cantoras,
y el placer se ve desde la raíz
a tu océano seco.

En el valle recostado
tu espalda fluye tranquila frente a mis ojos,
incendio floral y fogata de huesos.
Toda la boca mía al servicio de orgías y cantares.
Ahí recostado dos espigas de oro juntándose,
en el medio la miel y la leche; yo, 
discípulo de saliva,
granjero del maíz y del dolor.

RÉPLICAS

Abre los ojos, abre los párpados

toma esas pestañas y húndelas en margaritas.

Aquí están todos, hasta yo mismo.

El mundo está llenos de iglesias, pero nadie

hace milagros.

La luz que gira y se mueve.

Mi luz que tu luz me niega.

Como en un principio: estanques

como la luz en las horas: días vacíos

como en la edad de las piedras: nenúfares

como cuando nace el alma en otra alma.

Residuos de la noche cayendo.

La palabra aún sin tu rostro

los poemas aún sin tu nombre y huella

el bosque aún sin tu lunar izquierdo

el canto aún no hecho sombra

la flor aún no hecha pájaro

Estallido

Ven, a mí, soñemos con el cuerpo encendido
y el agua casi rota al filo de un maíz
cae en mi cuerpo, riega esa feliz caricia dormida
que la noche empieza y cae y cae y cae
como de un trompo una sustancia feliz.

Llegó el baño húmedo y frío y constante
llegó la vida a nuestra vida, qué hielo nos consumía.
Encerrado en habitaciones sin nombre
te esperaba, la muerte sin sonido y etérea
vio tu cuerpo ardiente como agua rota
como cuando la noche cae en un cerezo, se
desprendía de mi cuerpo un llanto de palomas inmensas
y un atrio sometido a los feligreses
ardamos, caminemos, hagamos fuego
hagamos campanas.

Era la sed y el hambre ese día
La dura fría hora en las que surcó tu alma a la mía.

En la noche que se ciñó tu boca a la mía
y donde emigraron pájaros desde tu sexo a mi vientre
y nació la poesía.

Cinco

Las venas de este mes abierto

Unión de estrellas y astros rotos
de espacios como la noche misma.
Un triste andar de planetas y corales
un paso lánguido al filo de tu aroma

vaporcito azul, alza tu blancura de pájaro
- luz de astro, la ciudad que llevo en los bolsillos – 
cruzas la noche con tu ángulo recto
así cuidándome, pedazo de ternura.

Ah, este mes todo lo aniquila
es como el mar que se lleva espumas y rosas
un sendero de largas estrellas marchitas.
Todo el azul, azul cual tu pupila.

Es la fatiga hora de recordarte abierto
de tránsito supremo hacia la constelación de barro;
vendrás a mi alma
o ya me iré de extranjero por tu aroma.

Qué estarás pensando en esta noche vieja
niño de andanzas y de capulí;
ahora que te pienso lejano
y me sube la sangre como una copa lejana.

¿Qué pensarán de mí tus manos?
pobres manos de vencedores y vencidos.
Ahora es el clavel el que me lo quita todo.

Qué será de la piel en Octubre
con su ágil quemadura
y su boca que solo es el sitio de la fragua.

Y por este camino – cinco – 
mis vertebras no reconocen otro aroma
ya no te veo en mi alma dadora de otras almas.
Y por esta poesía
de detalles técnicos y alabados vuelos
paso la tarde huyendo de la sal
del agua
y del polvo
y me esfuerzo, me esfuerzo mucho,
palpito,
pero tengo frío.

¿En este día cómo escribir después del infinito?
¿Cómo hablar o escribir de mí sin dar un grito?

Resistencia

Policías que nos odian, impuros
castigadores, resistencia 500 años
como jaulas buscando alas, así somos
como calles buscando piedras, así somos
como casas buscando habitantes, así somos
como culpa, buscando testigos, así somos.
Fiebre enrojecida en el mar del sur
como la constelación mirando, asustada
el primer grito en concordancia con la primera muerte.
perros, animales en furia
mordiendo talones, agitando el agua.
serpientes y llamas
nos gritan y nos despiertan, blancos delantales
banderas y estacas en el corazón
ahí habita la piel ennegrecida, mares de fiebre
llanto espumoso por salir al día,
inocentes lágrimas, tibias personas
monedas sin cambio y sin orden,
los días menos pensados
el poder tiembla, mujer indígena eres
alma de todas las naranjas,
piel de cedro y hoguera, invernadero regado


Llegan por el sur, abriendo calles
delicia de carnes venideras, abiertas
ojazos de luto en incendio y perdón
resistencia carajo.
Piedras y lamentos recién lavados, dispuestos,
agonía de las ramas
tristeza en el subsuelo,
pensamos en la lírica de poder, resistencia.
Llegan por los edificios y cristales
asumen su inocencia,
los campos lejos lejos, abandonados
lirios azules cargados de la recia tristeza,
montañas izadas en los cabellos, hielo torpe
espinas y púas en las gargantas,
la dura espuma apenas saliendo, ofensiva.
Somos animales perfumados
a las costas de las ciruelas, y en la noche
somos del fondo de los pajonales,
de la superficie del mar, de la selva
llena de barcos rotos, en lo alto del as cumbres
gritamos
resistencia 500 años,
traemos amapolas y pájaros de alambre.
Nos protegemos cuando el poder ataca.
Pienso también en el rumor de tu sangre

Pienso en mi melena
como chimenea enorme, fuego en ascenso
bravo como piel de montaña,
gris como una mano enrojecida.



En lo alto de los edificios
pájaros idiotas dispuesto de par en par
jalando órdenes de un inválido
bravo como un perro con hambre de más de doce días.