Alguien me espera


He transitado por mi memoria, por los recovecos
del tiempo y del polvo. Recorrí las calles que circundan mis labios
y en ellos vi tantas rosas desgastadas y en tono marrón.
Vi mi mañana a través de unos ojos hermosos

                                                  perfumados.


¿Era yo?. Fui yo. Soy yo.
He vivido en tantos lugares lúgubres de mi mente, 
en rincones insospechados de mi memoria, 
en las lejanías de lo oscuro, de paisajes largos y tremendos, 
en las lejanías igual de la muerte y del amor y 
lo único que me ha salido de tan arrollador viaje es que:


He conocido la complejidad de mi realidad, 
las siluetas y formas que puede adoptar mi apellido y 
el sinnúmero de maneras de llamarte amor, entre ellos la palabra AZUL.

Esto sin voz y he decidido tomar distancia de mí mismo
de lo que pienso y de cómo actúo, ser un tipo normal.
Las andanzas de mi memoria dan saltos gigantes.
Ribetes en torno a las caricias y a los modales de una vida perfecta.

Mi memoria pequeña como un niño dormido se levanta al alba, 
en azul, adornado el cuerpo de flores amarillas 
con caricias de madera
y un tono agradable a melancolía que brota de esos labios

                                                           / mis labios / 

y mi cuerpo que ha vivido fuera de la ciudad
casi dos meses después de que se anunciara la guerra
y el caudal de los ríos y las onzas de plata.


La vida misma y la pobreza que en esos días extraños 
se posaba en mí 
me hacían regresar a ver a mis manos
y dientes
y ya se disparaba en mí la labor de una vida larga;
también me deparaba momentos amargos de miseria y calma,
de recorrer el mundo solo hasta la calle de enfrente
y gritar solo hasta donde la garganta me permita.


Influir en las voces sencillas y torpes de mi cabeza
y en mis manos
iniciadas e incendiadas debajo de mis pantalones
y en esas enormes ganas de explotar y escribir de las tallas,
de las fiestas, 
de los arrebolares, 
de los corpiños
de las ilusiones y 
de los apegos 
de la lluvia, 
de los alambres.

Ser un poeta casi al borde de las veredas
y tan cercano a ellas que las describía como si de eso
dependiera el mundo.

Solo deseo un murmullo rápido de huesos y 
establecer un negocio de cuerpo presente y que las líneas
un tanto básicas abarquen al mundo y me devuelvan desnudo.

Tengo solo una función: Ir en búsqueda de las regiones,
de los archipiélagos, de las plegarias y 
acecharlas hasta convertirlas en oraciones y realidades. 
Verdades absolutas.

Oculto y airado

...

Aquella luz era mía
aquella sororidad era mía,
aquel templo el de los pájaros y
aquel refugio el de mi alma.


Todo en la isla era silencio, algo contrapuesto
irreductible...
yo era presa de los mimos de la noche
y de sus estrellas,
iba en camino hacia el hemisferio sur,
¿de donde vine? y ¿a dónde voy?
es la imagen de la fugacidad...

detenido en el plan de la corteza
allá lejos, en los arbustos de humo y piel,
allá lejos mi alma pernoctará.

Allá donde esa luz seguirá siendo mía
esa sororidad seguirá siendo mía
esos pájaros seguirán siendo los míos
pero ya no mi alma.

Mi alma se la han robado los policías.

Eres escribir diario

Ya llovieron tus ojos en mí,
ya no puedo esperar llovizna peor.
Si ya me deshice en ti.

Granizo salió de mis párpados.

Eres tú con las manos entre las hojas y
eres tú con el amor en balas;
soy yo con las cenizas tuyas y eres tú con el cuerpo mío.

Siempre he pensado que la vida
es el recuerdo que a uno se le escapa de la mano,
es la soledad con lentes para vernos mejor y
son los suspiros viejos de ese cansado reloj y
es todo el alfabeto de tu nombre.

Es la puerta y la mano,
es escribir todas las palabras
que podía caber en tu cabello
y es todos los “siempres” que yo deje morir en tu habitación.

Es el té que la vida nos da gracias a vos.

Es la pólvora que agregas a la imaginación
del niño y es los “haría cualquier cosa por ti ”
relleno de un tintero sin tinta.
Y es los “te quiero” ocultos regados en las macetas vacías.

Y es la misma sangre que
obedece a una guerra de un patrón diario y
eres tú con la violencia de las palabras y
eres tú con los suspiros de uno mismo.