Encerrado

...

Hoy es sábado.
Hay un sonido de semanas un tanto muertas.

Hoy es sábado
en todos los vientos que se acercan al barco.

Hoy es sábado
por todos los pétalos de las cobijas.

El día reconoce mis hijos
y mis salidas, / las inventa /.
Tu juegas con tus horas,
no me llamas,
ni escribes,
yo estoy muriendo con las palomas de la plaza.

Hoy la vida es fría
y por períodos
pido un beso escondido entre el vaho.

Hoy pido el don de verte y de reclamarte,
hoy adorno tu cuerpo con migajas de pan.

Hoy es sábado,
llámame,
¡claro que podemos jugar!

Ofrezco paz.
Tu solo ven que no hay nadie entre las rocas.

Poesía: ser en todas las cosas

Oh, mujer mía, acércate a mi boca
tomemos la forma de la vasija y en su vientre de cárcel seamos.
Poco a poco acudamos a la vida.

¿Es posible que yo sea en todas las cosas?
soy un jardín ajeno,
rodeado de tantas formas en el firmamento,
pues, eso digo,
que me levanto y encuentro
sangre y agua en mi cama.

¡Ruedo tan gigante por el mundo!

Vivir sin ti, no hay alma.
es lo que necesito, un acantilado
para de ahí flotar a la cima
pues, empiezo a quererte poco a poco
y empiezo a buscarme poco a poco.
Mi vida se cayó en tu falda y
como consecuencia de ello
soy el corazón del hombre;
de las vidas que llevo hacia delante ,
del aroma de todas las frutas,
del fuego por el contacto
y de la mirada cuándo te vistes.

Pues ahora te encuentro en todas las cosas
y de todas las cosas quiero tomar su forma;
Soy una isla con una hoja casi durmiente en la arena
y de ahí vengo a mirarte.
¡Oh amigo, oh amiga
cuánto pesa la lluvia, cuánto pesan las letras.!

Soy ahora explorador del miedo.
En solo una noche he querido mi vida.

Oh, mujer mía, acércate a mi boca
tomemos la forma de la vasija y en su vientre de cárcel seamos.
Poco a poco acudamos a la vida.