Desaparecimos bajo el frío
¿con cuánto barco se desplaza el mar?

A la deriva
movidos por una quietud implacable,
con esfuerzo la vida se va anclando a la memoria
bajo un río caudaloso,
todo es viento, del norte y del sur,
señores del jazmín. Poesías de aquí y de allá.
Ya no hay bordes en las pupilas. Solo ojos.

Llegamos a la costa
lejos de ese mar que aprisiona y que encanta,
qué bellas formas se dan en el agua cuando uno escribe.
Qué bella palabra me
suena dentro y se me escribe fuera.

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s